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Aquí encontrarás contenidos, en distintos formatos, que podrás visualizar y descargar para mantenerte informado/a sobre las últimas novedades relacionadas con internet y redes sociales y lo más importante, que identifiques que datos personales compartes cada vez que navegas y como gestionarlos con nuestra ayuda.

Estos contenidos están diseñados para perfiles como: Familias, adolescentes y perfil general, es por ello que te interesa conocer como puede repercutir o beneficiar la exposición de tus datos personales y los de tus hijos en esta era digital.

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Vender tu iris por criptomonedas, ¿qué hay detrás de Worldcoin?

Worldcoin es la empresa que está detrás de la venta del iris. Su fundador es Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, también conocida por el famoso ChatGPT. El objetivo de esta compañía es crear una red financiera y de identidad que esté basada en pruebas en datos biométricos de personas. El incentivo es cambiarlo por criptomonedas, el dinero dependerá del valor que tengan en el mercado en el momento del intercambio. La compañía tiene el fin de llegar a tener mil millones de pares de ojos escaneados para “crear una forma confiable de autenticar la identidad online de los seres humanos”, y por el momento llevan más de 3 millones, de los cuales más de 300.000 pares han sido registrados en España. Para ello han instalado más de 30 stands en diferentes centros comerciales de las grandes ciudades españolas. En estos stands es donde tienen su dispositivo: el “Orb” u orbe (en español); este orbe es una bola plateada que escanea el ojo y genera un código único que sirve como identificador de la persona denominado “Irishash”, y se almacena siguiendo una cadena de bloques (el famoso blockchain) de Worldcoin.   ¿Qué problemas legales hay detrás? El iris, como la voz o la huella dactilar, es un dato biométrico y personal, que se encuentra regulado y protegido por el RGPD (Reglamento General de Protección de Datos). Debemos recordar que los datos biométricos identifican de manera inequívoca a una persona, por ello merecen una especial protección y se incluyen en las categorías de datos especiales contenidas en el artículo 9 del nombrado RGPD. Su tratamiento a gran escala requiere legalmente un análisis de los derechos digitales de los interesados o titulares de estos datos (es decir, los que escaneen sus ojos), así como una evaluación de impacto. No hay constancia de que se hayan cumplido con estas obligaciones, pero sí que la AEPD (Agencia Española de Protección de Datos) ha recibido ya 4 denuncias por este tratamiento de datos tan polémico.   Por otro lado, hay que destacar también que los menores de 18 pero mayores de 14 años pueden consentir el tratamiento de sus datos en España, algo de lo que se está aprovechando esta empresa ya que las denuncias y la polémica en nuestro país ha empezado, en parte, porque las colas que se formaban en los orbes estaban repletas de adolescentes menores de edad a los que ni si se les pide documentación, ni se paran a leer lo que están firmando.   ¿Se trata de un consentimiento libre e informado cuándo se acepta a cambio de una compensación económica? Puede haber mucha gente en situaciones de necesidad que lo vea como un salvavidas en cierto punto del día. Además, teniendo en cuenta los principios de tratamiento de datos consagrados en el RGPD (Reglamento General de Protección de Datos Personales), si hay una forma de identificar la identidad online de un ser humano que conlleve menos riesgos, dados los principios de minimización de datos y los juicios de proporcionalidad y/o necesidad, podríamos afirmar sin miedo a equivocarnos que todo este proceso de escaneo de iris no cumple con la legalidad europea.   Aparte de la investigación que empieza en España, la AEPD (Agencia Española de Protección de Datos), ya son varios los países en los que suman investigaciones o demandas por este tratamiento de datos. Se encuentran bajo investigación en Argentina, Alemania, Francia y Reino Unido, otros países como Brasil e Indonesia han decidido parar sus operaciones mientras que en Kenia ha sido prohibido.  Más allá de las leyes, debemos comprender lo que es el iris humano y el peligro de venderlo. El iris está compuesto de más de 6.000 líneas que rodean la pupila, formando un patrón circular único, existiendo diferencias incluso entre el ojo izquierdo y derecho de la misma persona. Además, no cambia con el tiempo y en él pueden apreciarse condiciones médicas o de salud de la persona.  Por lo tanto, hay que tomar conciencia del valor de nuestros datos personales, como venimos predicando en nuestros canales, y de los riesgos que tiene cederlos o venderlos por unas simples criptomonedas. Compartir datos sin control puede contribuir a ser víctima de suplantaciones de identidad, ciberacoso o ciberdelincuencia, puede condicionar tu presente y tu futuro profesional, y más aún cuando se trata de datos biométricos que son inmutables durante toda tu vida. Worldcoin asegura que, si ocurriese un robo de información, lo que obtendrían los atacantes sería el hash, no una imagen del iris del usuario, es decir, algo como “__Lkialmdwiradsf-920Cs-XXX”, y que es imposible de revertir el hash y obtener el iris del que se generó. El hecho de que conviertan los datos en un hash que dicen que es imposible de descifrar hoy no significa que no se pueda desarrollar una tecnología el día de mañana que sí pueda ser capaz de hacerlo.  Tampoco conocemos ni dan explicaciones sobre dónde tienen sus servidores, ni qué medidas de seguridad tienen, ni qué sucedería en caso de brecha de seguridad, o en caso de que alguien hackee uno de los orbes y obtenga en tiempo real los datos de las personas que se escaneen.  Si te ha gustado este análisis a Worldcoin y al riesgo que puede suponer ceder nuestros datos sin conocimiento déjanos un comentario y comparte con quien consideres que le pueda aportar valor.

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Autopsia de privacidad de Tinder

¿Crees que sabes todo sobre la famosa plataforma de citas? Tinder, es una aplicación de citas que nació con la idea de unir a las personas con tan solo un match. Sin embargo, detrás de la emoción de deslizar a la derecha y encontrar a la persona perfecta, hay un aspecto fundamental que no podemos ignorar como es el uso de datos y la privacidad. En este artículo responderemos a las siguientes preguntas: ¿Cómo usa Tinder nuestros datos? ¿Con quién los comparte ? ¿Dónde y por cuánto tiempo conservan nuestros datos? En primer lugar no debemos olvidar que los servicios de Tinder solo se ofrecen a mayores de edad, por lo que cualquier menor de 18 años no debería tener cuenta en la plataforma. ¿Qué datos y para qué los usa Tinder? En cuanto te registras en la aplicación, te solicita tu género o ubicación. En ese momento ya estás proporcionándole datos importantes sobre tu persona. Si acudimos a su política de privacidad, encontramos que recopilan distinto tipo de información que dividen en función de quién se la proporciona. En primer lugar, veremos los datos que proporciona el usuario al utilizar Tinder:  En segundo lugar, encontramos la información que otras personas proporcionan a Tinder sobre nosotros:  En tercer lugar, la información que es generada automáticamente cuando utilizas su servicio o aplicación:  Por último, en caso de que tú prestes tu consentimiento, Tinder también puede obtener esta información:   Tinder justifica que compartas tus datos para: ¿Con quién comparte Tinder tus datos? Ahora bien, además de guardar toda esa información, puede darse el caso de que la compartan con, o para:  No debemos olvidar que algunos intercambios de datos que hemos nombrado pueden suponer una transferencia transfronteriza de datos, para lo que utilizan cláusulas contractuales estándar.  ¿Dónde y por cuánto tiempo conservan tus datos? Tinder mantiene tu información durante el tiempo necesario para cumplir con los fines legítimos y tanto como permitan las leyes.  Si borras tu cuenta dejarás de ser visible para otros usuarios y, además, en caso de que tu cuenta se encuentre inactiva durante más de dos años será eliminada automáticamente. Pero esto no significa que Tinder elimine la información que tiene sobre ti.  Desde que eliminas tu cuenta hay un periodo de tres meses durante los que se mantiene la información, que pasaría a ser un año en los casos en los que se prohíbe la cuenta por parte de Tinder. Esto es para poder investigar tus conductas y comportamientos en busca de información necesaria. Una vez acaban esos meses se eliminan tus datos, manteniendo una información limitada para propósitos muy específicos:   Puede que parezca que Tinder almacene y recopile muchos datos sobre nosotros y nuestra actividad en su aplicación, pero cumple con todas las premisas legales que existen en la Unión Europea y tienes que prestar tu consentimiento para que así sea.  Así que, si buscas conocer a alguien, hacer amigos o simplemente hablar un rato Tinder es tu aplicación, solo ten en cuenta que: 

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Autopsia a tu privacidad en Twitter/X

Twitter es una aplicación o red social donde cualquiera puede compartir sus opiniones. Se creó en 2006, sólo dos años después de Facebook. Nació con la idea de compartir “¿Qué estás pensando?”, y al publicar tweets con cualquier tipo de ideas, información, vídeos y enlaces, los usuarios permanecen interconectados. Como usuarios se crea un perfil, con nombre, biografía y foto (todo opcional) y puedes dejar que te sigan y seguir a cuantos quieras.   Los tweets aparecen en el feed, que se divide en el clásico “para ti” y “seguidos”. A un tweet se le puede retwitear y darle me gusta, así como contestarlo, citarlo u compartirlo dentro de la misma app o fuera.  Actualmente, y desde hace tiempo Twitter ha evolucionado de manera que la gente, además de usarlo como red social, lo usa como medio para descubrir y buscar información, noticias, actualidad… Por lo que se puede entender que es como una especie de medio de comunicación o fuente de información.  Esta versión de la Política de privacidad que vamos a analizar entrará en vigor el 29 de septiembre de 2023.  ¿A PARTIR DE QUÉ EDAD SE PUEDE UTILIZAR?  Twitter, en su centro de ayuda y en sus preguntas frecuentes da respuesta a esta incógnita. ¿A partir de qué edad se pueden utilizar los servicios de Twitter? En primer lugar, aclaran que Twitter no está destinado a niños como tal, y que se requiere que para registrarte y crear una cuenta esa persona tenga al menos 13 años.   En caso de que conozcamos a alguien que use Twitter y sepamos que tiene menos de la edad permitida, se puede denunciar a través de este formulario.   ¿QUÉ DATOS UTILIZA SOBRE NOSOTROS Y PARA QUÉ?  Twitter recoge tres tipos de datos, y así los divide en su política de privacidad, en función de cómo los obtiene:    1. Datos que proporcionan los usuarios.  Son los datos necesarios para tener una cuenta y poder usar sus productos y servicios:  Al crear una cuenta hay que proporcionar unos datos como el nombre de usuario, contraseña, dirección de correo electrónico o número de teléfono, fecha de nacimiento, idioma de visualización y los datos de inicio de sesión con terceros (si usas Google, por ejemplo, para entrar a Twitter).  Si compartes tu ubicación en tus tweets o posts, o cargas tu agenda de contactos para encontrar personas que conoces en la aplicación, también recogerán esos datos.  Si compras algún servicio, como Twitter blue, también almacenarán la información de pago incluyendo número de tarjeta, fecha de caducidad, código CVV y dirección de facturación.   Asimismo, y en función de si prestas o no tu consentimiento, pueden recoger y usar información biométrica para mejorar la seguridad de tu cuenta.   Por último, como novedad dentro de Twitter, pueden recoger y utilizar datos como tu historial de empleo, historial educativo, preferencias de empleo, habilidades y capacidades, actividad de búsqueda de empleo e interacción, etc, para recomendarte posibles empleos, para compartir con posibles empleadores cuando solicites un empleo, para permitir que los empleadores encuentren a candidatos potenciales y para mostrarte publicidad más pertinente.    2. Datos que recogen al usar la app.  Recogen datos sobre tu actividad en Twitter al utilizarlo, los cuales son:  Posts y otros contenidos que posteas (incluyendo la fecha, aplicación y versión de Twitter) e información sobre tu actividad de transmisión (por ejemplo, Espacios), incluyendo las transmisiones que has creado y la fecha de su creación, tus listas, tus elementos guardados y las comunidades de las que formas parte.  Tus interacciones con el contenido de otros usuarios, por ejemplo, tus reposts, tus me gusta, tus elementos guardados, tus respuestas, si otros usuarios te mencionan o etiquetan en contenidos o si tú los mencionas o etiquetas a ellos, así como las transmisiones en las que has participado (incluyendo tu historial de visualización, escuchas, comentarios, intervenciones y reacciones).  Cómo interactúas con otros usuarios en la plataforma, por ejemplo, con las personas a las que sigues y las que te siguen, los metadatos relacionados con mensajes cifrados y cuándo usas los mensajes directos, incluyendo el contenido de los mensajes, los destinatarios y la fecha y hora de los mensajes.  Si te comunicas con Twitter, por ejemplo, por correo electrónico, recogen datos sobre la comunicación y su contenido.  Recogen datos sobre los enlaces con los que interactúas en la plataforma.  Por otro lado, también recogen y almacenan datos relativos al dispositivo que utilizas para acceder a Twitter, incluyendo:  Datos sobre tu conexión, como tu dirección IP, el tipo de navegador y datos relacionados.  Datos sobre tu dispositivo y su configuración como, por ejemplo, el identificador del dispositivo y de publicidad, el sistema operativo, el operador, el idioma, la memoria, las apps instaladas y el nivel de batería.  La libreta de direcciones de tu dispositivo si has decidido compartirla.  Asimismo, pueden deducir tu identidad a través de los datos que recogen o reciben, por ejemplo, al acceder a Twitter sin iniciar sesión, pueden deducir tu identidad a raíz de todos los datos que recogen, junto con los datos que se asocian entre el navegador y dispositivos que uses.  Por último, también recogen datos de registro del contenido que visualizas o con el que interactúas, incluso sin haber creado una cuenta o iniciar sesión en la app: Dirección IP e información relacionada; tipo de navegador e idioma; sistema operativo; página web de origen; horas de acceso; páginas visitadas; ubicación; operador de telefonía móvil; datos del dispositivo (incluyendo identificadores del dispositivo y de la aplicación); términos e identificadores de búsqueda (incluyendo aquellos que no se envíen como consultas); anuncios que se te muestran en Twitter; identificadores generados por Twitter; e identificadores asociados a cookies. También reciben datos de registro cuando visualizas, haces clic en o interactúas con enlaces en sus servicios, incluso cuando instalas otra aplicación a través de X.    3. Datos que reciben de terceros.   Cuando usas otros productos y servicios en línea, estos pueden compartir con Twitter datos sobre dicho uso.  Socios publicitarios, desarrolladores y editores: Comparten datos con

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